jueves, 24 de junio de 2010

PAUL SERUSIER


























































































































Paul Sérusier (*París; 9 de noviembre de 1864 - † Morlaix; 7 de octubre de 1927); pintor francés perteneciente al post-impresionismo, asociado al movimiento de los Nabis.
Para entender a Paul Sérusier es necesario echar un vistazo a la llamada Escuela de Pont-Aven. Pont-Aven es un lugar al sur de Francia al que se traslada Gauguin en un momento de su vida, buscando algo nuevo en su carrera. Tras trabajar en la capital francesa, decide trasladarse allí para encontrarse con un ambiente más primigenio, con una cultura rural. Junto a Émile Bernard y Sérusier formará la llamada Escuela de Pont-Aven (1886-1891).
El Talismán

Paul Sérusier, Le Talisman, 1888. Huile sur bois. 27 x 21.5 cm. Musée d'Orsay, Paris, France.
El Talismán es su obra más importante. El verano de 1888 Paul Sérusier coincide con Paul Gauguin en Pont-Aven (Bretaña francesa) y allí pinta esta obra influenciado por el consejo de Gauguin: «Si ves amarillo elige el amarillo más estridente que tengas en la paleta y aplicalo al cuadro».
Esta obra pintada en la tapa de una caja de cerillas causó gran expectación a su vuelta a París (de ahí su nombre El Talismán porque la enseñaban como si tuviesen un tesoro) y alrededor de tal concepto apareció el grupo de los Nabis. Las características básicas de este grupo son: el espíritu de síntesis, la ornamentalidad y sobre todo la aplicación de colores intensos que no se corresponden con la realidad.
Este cuadro tiene detrás un significado y una anécdota muy curiosos. Paul Sérusier tenía muchas dudas con respecto a la pintura; no sabía que hacer, cómo avanzar y enfocar su obra. Gauguin le da una caja de cerillas y le dice que pinte algo en ella. Serusier pintará en esta caja de cerilla esta obra denominada El talismán. El grupo acabará llamando a la caja de cerillas La caja mágica. Gauguin le aconseja en este momento a Serusier que pinte lo que él quiera, sin necesidad de ser algo que se refiera a la realidad, pintándola tal y como él la ve. «Arte es lo que tú ves, la emoción que te produce», esto es lo que le dice Gauguin a Serusier. Algo que cala entre los artistas del grupo que en ese momento están todavía comenzando a fraguar el camino que van a seguir en su producción. De ahí que esta caja de cerillas se convierta en la clave del grupo Nabi, en su caja mágica. La obra es además una obra con cierta tendencia a la abstracción. Representa un paisaje, con árboles, una casa y agua donde se refleja todo.
Otras obras del autor
Además de El Talismán caben destacar dos obras más dentro de su producción:
Dos bretonas bajo un manzano; también realizará escenas de la vida cotidiana. Aparecen a menudo, como en las obras de Gauguin, mujeres bretonas (que representan la naturaleza, la tradición, lo ancestral, etc.). Casi nunca aparecerán hombres. En este cuadro son dos mujeres en actitud contemplativa. Cabe destacar la gran influencia que tiene del japonismo, sobre todo en la parte del árbol (éstos suelen ser árboles en flor, que nos recuerdan a las estampas japonesas y a cuadros de Van Gogh como Peral en flor).
El encantamiento del bosque sagrado; otra obra de este momento. Está simplificado: pintura plana, decorativismo, tema de carácter sagrado de marcada religiosidad con un claro matiz simbólico. Como destacó más por su producción teórica que práctica, no podemos olvidarnos de su libro Manual ABC de la pintura donde pone por escrito todas estas teorías vinculadas al movimiento.