miércoles, 25 de abril de 2012

PETER PAUL RUBENS

Autorretrato
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1623
 Museo:Galería Nacional Australiana
 Características:86 x 62,5 cm.
 Material:Oleo sobre lienzo
 Estilo:Barroco Centroeuropeo

Rubens será uno de los artistas más interesados de dotar de prestigio al arte de la pintura. Su amplia cultura humanística y religiosa, el dominio de varias lenguas, las dotes para la diplomacia y su inteligencia natural le convierten en el símbolo del erudito barroco que Velázquez siempre quiso imitar. Rubens cosechó importantes premios y distinciones nobiliarias de los reyes de España e Inglaterra que le permitieron adquirir el señorío de Steen. Por esta razón siempre se autorretrata como un perfecto caballero, vistiendo elegantemente y con los elementos distintivos de su clase: el sombrero, la espada y exquisitos trajes. La serie de autorretratos "caballerescos" se inicia en la década de 1620 y concluye con el majestuoso ejemplar que guarda el Kunsthistorisches Museum de Viena.El lienzo de la National Gallery de Canberra es una réplica del pintado a petición del príncipe Carlos Estuardo de Inglaterra, conservado hoy en la Royal Collection de Windsor Castle. El pintor se muestra casi de perfil, recortada su amplia figura ante un cielo de atardecer, predominando las tonalidades oscuras del traje. La intensa e inteligente mirada del pintor es el elemento primordial de la composición, dirigiéndose al espectador para afianzar su concepto del artista como miembro de la nobleza. Este retrato fue regalado a Peiresc, un humanista provenzal que Rubens había conocido en París, con el que mantuvo una estrecha relación, tal y como se refleja en la abundante correspondencia entre ambos, tratando especialmente asuntos alusivos a la Antigüedad, sobre todo lo relacionado con joyas y gemas antiguas, llegando incluso a proyectar la edición de un libro sobre este tema.
 George Villiers, primer duque de Buckingham
 

Durante 1625 Rubens se traslada a París para entregar la serie de María de Medicis, destinada a la decoración del Palacio de Luxemburgo. En esta estancia parisina conoció al duque de Buckingham, George Villiers, uno de los personajes más influyentes en la corte de Londres. El propio pintor acudirá a la corte inglesa en abril de 1629, permaneciendo allí durante un periodo de nueve meses. El objetivo de su viaje sería alcanzar un tratado de paz entre España e Inglaterra que pusiera fin al conflicto hispano-holandés.El duque era un gran coleccionista de arte y posiblemente en este encuentro Rubens reciba el encargo para la decoración de York House, la residencia del duque en Londres, donde pintará la Glorificación del duque de Buckingham. En estos momentos, el pintor flamenco realizará este espectacular retrato para el que utilizará la tiza, material preferido por el artista para estos estudios, como se puede apreciar en los de sus hijos. La arrogante mirada del duque se convierte en el principal protagonista de este retrato, interesándose Rubens en resaltar la personalidad de su cliente. Este rostro será el modelo que utilice también el maestro en el retrato ecuestre del duque.
 Helena Fourment
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1631 h.
 Museo:Museo Nacional del Louvre
 Características:175,9 x 83 cm.
 Material:Oleo sobre tabla
 Estilo:Barroco Centroeuropeo
En 1626 fallece la esposa de Rubens, Isabella Brandt, posiblemente como consecuencia de la peste. Pasados cuatro años el maestro vuelve a contraer matrimonio con Helena Fourment, hija de un próspero comerciante de sedas que contaba 16 años. El matrimonio tendrá cinco hijos: Clara Juana, Francisco, Isabel, Pedro Pablo y Constancia Albertina, nacida póstumamente. Helena se convertirá en la modelo habitual de numerosos cuadros, siendo quizá el rostro de las famosas Tres Gracias del Museo del Prado. También realizó Rubens diversos retratos de la bella joven, algunos tan ligeros de ropa como éste. Helena cubre apenas su cuerpo con un abrigo de pieles, pudiendo tratarse de una representación de Venus en la que sigue a Tiziano. La figura se recorta sobre un fondo neutro y recibe un fuerte haz de luz que da a su piel un color perlado. El canon de belleza rubeniana queda patente en este retrato, demostrando que era el estado natural de las mujeres de su tiempo, siendo sinónimo de una buena alimentación y, en consecuencia, de distinción. La mirada de Helena se dirige al espectador en un diálogo muy sugerente. El color negro del abrigo y del fondo contrasta con la claridad de la piel. El efecto atmosférico que se crea a través de la llamada "técnica discontinua" es heredero de su gran maestro, Tiziano.
  Adan y Eva
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1598-1600
 Museo:Casa de Rubens
 Características:180,3 x 158,8 cm.
 Material:Oleo sobre tabla
 Estilo:Barroco Centroeuropeo

En 1598 Rubens termina su aprendizaje y establece su propio taller al haber superado el examen de maestro ante la guilda de San Lucas. Antes de marchar a Italia en 1600, realiza algunas obras como ésta que contemplamos. Bien es cierto que el maestro casi se especializa en los desnudos, aportando un canon estético conocido como "rubeniano", pero aún no ha llegado a esas figuras entradas en carnes que le caracterizarán. Tanto la figura de Adán como la de Eva exhiben cierta belleza clásica, inspirada en las obras italianas que conocía el pintor a través de su maestro Otto Venius, que había realizado un viaje a Italia. Venius será quien más influya en las figuras mientras que el paisaje pudo estar inspirado en las obras de Tobias Veraecht, su segundo maestro y especialista en paisajes. Se apunta también una posible influencia de Jan Brueghel. El barroquismo que caracteriza las obras del Rubens maduro aún no está presente, transmitiendo la escena gran serenidad y casi estatismo. Curiosamente, a pesar de no haber cometido todavía el pecado mortal los primeros padres cubren sus partes más íntimas con hojas de los árboles circundantes. El dibujo que exhibe el maestro es de considerable calidad, así como el empleo de la luz, el color y la perspectiva, aunque deje cierto sabor a primitivo, en consonancia con la escuela flamenca.
 
Duque de Lerma
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1603
 Museo:Museo del Prado
 Características:283 x 200 cm.
 Material:Oleo sobre lienzo
 Estilo:

En 1603 Rubens llega a Valladolid, ciudad en la que la Corte española se había instalado temporalmente, como enviado del duque de Mantua. En este momento realiza uno de los mejores retratos que guarda el Museo del Prado, el del hombre más poderoso de España durante el reinado de Felipe III: el duque de Lerma. Don Francisco de Sandoval y Rojas monta un brioso caballo blanco; su mano derecha empuña el bastón de general y viste una armadura en la que destaca el collar de la Orden de Santiago. Está de frente, apartándose del tradicional retrato ecuestre que había establecido Tiziano en el de Carlos V en Mühlberg, donde las figuras eran representadas de perfil. La situación frontal marca el escorzo de caballo y caballero, permitiendo ver al fondo una escena de batalla ya que sitúa el horizonte muy bajo. Aun siendo uno de los primeros retratos del maestro se pone ya de manifiesto su capacidad para penetrar en la personalidad de los modelos, mostrándonos el alma del personaje. Concretamente aquí nos exhibe la altanería y el orgullo del valido, dando la impresión de arrollar al espectador al ser visto desde un ángulo bajo aprendido del Manierismo, por lo que se especula sobre un contacto entre Rubens y El Greco. Rubens inaugura un nuevo concepto de retrato que seguirán Van Dyck y Velázquez.Respecto al estilo, se observa el dibujismo característico de sus primeros años, con un detallismo maravilloso en la armadura o en los engarces del caballo. Con esta obra el maestro se da a conocer en España, donde sus pinturas gozarán de gran estima; de hecho, en estos primeros momentos el propio duque de Lerma intentó retener al artista en Valladolid, pero el pintor prefirió continuar su estancia en Mantua ya que Italia le podía enseñar muchas más cosas. Existe un excelente dibujo preparatorio de este retrato en el que se definen las líneas básicas de la composición.
El Juicio de Paris
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1639
 Museo:Museo del Prado
 Características:199 x 379 cm.
 Material:Oleo sobre lienzo
 Estilo:

Por la correspondencia existente entre Felipe IV y su hermano, el cardenal-infante Don Fernando, sabemos que en 1638 Rubens estaba trabajando en el Juicio de Paris, aunque los achaques de la gota que sufría el maestro no le permitieron finalizarlo hasta el año siguiente. Enviado a Madrid y colocado en el Palacio del Buen Retiro, fue muy apreciado por todos los que lo contemplaron, igual que ocurrió en Amberes. La obra ejercerá una importante influencia en el Barroco Español, en el que Rubens será un punto de referencia fundamental.El maestro recoge el momento en el que Paris, hijo de Priamo, rey de Troya, toma la manzana que le da Mercurio para que se la entregue como premio a la diosa más bella. Las tres diosas habían intentado previamente comprar la decisión del joven príncipe con diferentes ofrecimientos. La que consiguió convencer a Paris fue Venus al entregarle la mujer más hermosa del mundo, Helena -la esposa de Menelao- originando así la Guerra de Troya. En el cuadro aparecen, de izquierda a derecha, las tres diosas con sus respectivos atributos: Atenea con sus armas, Venus acompañada de Cupido y Juno con su pavo real. Sobre ellas se sitúa un amorcillo que corona a Venus, anticipando la elección del joven. La escena que recoge el episodio previo a este Juicio de Paris la realizó Jacob Jordaens y se titula las Bodas de Tetis y Peleo, guardándose también en el Museo del Prado.Para realizar la obra, Rubens empleó un esquema basado en Rafael, manifestando su amor por el arte del Cinquecento. Todas las figuras se disponen como en un friso clásico, igual que en el Rapto de Deidamia u otras imágenes para la Torre de la Parada, esquema muy apreciado por el maestro en estos últimos años de su vida. Sin embargo, la composición ha sido cerrada al colocar las figuras de los extremos enfrentadas para conseguir el equilibrio. Al fondo contemplamos un paisaje en el que se encuentran las ovejas de Paris, ya que su padre había sido advertido de que causaría la ruina de su país por lo que consideró prudente alejarle de la corte troyana. Las diosas están resaltadas por la luz y la técnica transparente utilizada por el pintor. Sus bellos cuerpos desnudos nos ponen de manifiesto el canon de belleza femenina durante el Barroco, mientras que en los cuerpos masculinos observamos una clara referencia a Miguel Angel. La sensualidad que ha sabido captar Rubens en sus tres diosas fue peligrosa ya en su momento al decir el cardenal-infante que la única falta del cuadro era estar las diosas demasiado desnudas. Posteriormente, en el reinado de Carlos III, el cuadro estuvo a punto de ser quemado al considerarlo impúdico.
Tres Gracias
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1625/30
 Museo:Museo del Prado
 Características:221 x 181 cm.
 Material:Oleo sobre tabla
 Estilo:

Las Tres Gracias es la obra más famosa de Rubens. Fue adquirida por Felipe IV entre los bienes del pintor, subastados tras su fallecimiento -el 30 de mayo de 1640- pasando a decorar alguna de las salas del Alcázar de Madrid. El hecho de estar pintado sobre tabla indica la relación del maestro con la pintura flamenca antigua. Las Tres Gracias se llamaban Eufrosine, Talía y Anglae y eran hijas de Zeus y Eurymone. Siempre aparecen desnudas ya que la belleza no necesita cubrirse. Son las representaciones de la afabilidad, la simpatía y la delicadeza. El asunto y la manera de tratarlo se remontan al arte clásico pero fue Rafael, en el Renacimiento, quien lo recobró. Rubens mantiene la composición del italiano, pero cambia la relación entre las tres figuras que están conectadas entre sí a través de los brazos, el velo y sus miradas, es decir, psicológicamente, dando así nueva unidad al grupo. También ha cambiado el canon de belleza, empleando el típico de sus pinturas, con mujeres entradas en carnes pero proporcionadas, elegantes. La sensación de movimiento y gracia que irradian las tres jóvenes es excelente, obteniendo el efecto de invitar al espectador a integrarse a la escena. Las flores de la guirnalda superior y el fondo de paisaje acentúan la belleza del conjunto. El fuerte foco de luz que utiliza el maestro resalta el colorido perlado de las muchachas, en cuyos rostros creen algunos reconocer las facciones de las dos esposas del pintor -Isabella Brant y Hélène Fourment- mientras otros opinan que se trata de diferentes variaciones de ésta última. La belleza femenina de la pintura de Rubens está resumida en este magnífico trío.
Jupiter and Callisto 
El estilo clasicista heroico en la década de 1610 que Rubens desarrolló en sus obras religiosas era aún más acertado en las escenas derivadas de los temas clásicos. Rubens pintó muchos temas tales poco después de 1612. La acción en la que se llevó a cabo por un número limitado de figuras colocadas en primer plano y puso claramente de relieve, dando a estas pinturas un aspecto casi de alivio-como; bien podría haber sido su intención de sugerir una comparación con la escultura en relieve antiguo.

El Júpiter y Calisto es uno de los muchos temas seculares Rubens pintó en este estilo de socorro. El tema de la pintura se ha tomado de Ovidio. Las ninfas de Diana se espera que sean tan casto como la propia diosa. Uno de ellos, Calixto, fue seducida por Júpiter, quien primero se disfrazó como Diana a fin de obtener la presencia ninfas. Su embarazo se observó al final de Diana que castigaba a Calisto al cambiar su oso a AA y el establecimiento de los perros en ella. Pero Júpiter a su arrebatado al cielo justo a tiempo.

Rapto de Ganímedes
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1611-12
 Museo:Palacio Schwarzenberg de Viena
 Características:203 x 203 cm.
 Material:Oleo sobre lienzo
 Estilo:Barroco Centroeuropeo

Ganímedes era un bello joven -considerado el más bello de los mortales- que guardaba los rebaños de su padre en las montañas cercanas a Troya. Su belleza llamó la atención a Zeus que no dudó en raptarlo, convirtiéndose en águila. Fue trasladado al Olimpo donde serviría de copero, escanciando el néctar en la copa de Zeus, función en la que reemplazaría a Hebe, la diosa de la juventud. A pesar del contenido homosexual de la historia, los comentaristas cristianos convirtieron el rapto de Ganímedes en una alegoría del rapto del alma humana por parte de Dios y de su ascensión al reino de los Cielos.En lugar de interesarse por el dramático y violento momento del rapto, en esta composición Rubens nos muestra la entrega de la copa por parte de Hebe, un episodio que no formaba parte de la iconografía habitual en la historia. El águila con sus alas expandidas y sirviendo como asiento al propio Ganímedes se convierte en el principal protagonista de la escena, apreciándose al fondo un festín olímpico al que será conducido el joven copero.Rubens reinterpreta en esta escena uno de los plafones del techo del Palacio Farnesio pintado por Annibale Carracci, tomando como fuente para la figura de Ganímedes el Laoconte, grupo escultórico helenístico encontrado en el Renacimiento. También podría haber buscado inspiración en las apoteosis de los emperadores romanos. Las circunstancias en las que el pintor flamenco ejecutó esta tela son desconocidas. Recientemente se ha lanzado la hipótesis que plantea la obra como un homenaje ante la muerte prematura de su hermano Philip, en 1611. La referencia heráldica del águila sugiere que podría tratarse de un encargo para la corte de los archiduques Alberto e Isabel Clara Eugenia, gobernadores de los Países Bajos.Veinticinco años después, Rubens pintó para la Torre de la Parada una versión diferente de este tema, ahora sí cargada de dramatismo, intensidad y violencia, las características que definen su pintura.
 Venus frígida
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1614
 Museo:Koninklijk Museum Amberes
 Características:142 x 184 cm.
 Material:Oleo sobre tabla
 Estilo:Barroco Centroeuropeo
En las pinturas mitológicas realizadas en los años centrales de la década de 1610, Rubens combina de manera sobresaliente su maestría con el color, adquirida tras su estudio de los maestros venecianos -Tiziano, Tintoretto, Veronés- con su conocimiento de la antigüedad. Las referencias a las esculturas clásicas inundan este tipo de composiciones como se observa en Venus, Ceres y Baco o esta Venus frigida, para la que se inspiró en la Afrodita acurrucada de Diodalsas, cuya copia romana se conserva en el British Museum de Londres.La figura de la Venus aparece en la zona derecha de la composición, dando la espalda al espectador, protegiendo del frío con su blanco velo al pequeño Cupido. Tras ellos, observamos un sátiro, figura que lleva en sus manos la cornucopia con las frutas que simboliza la abundancia. El paisaje del fondo es un añadido posterior.Las luces y los colores están inspirados en la escuela veneciana pero podemos apreciar un guiño a la escuela flamenca a la que Rubens pertenece al interesarse el maestro por los detalles, haciendo gala de un exquisito dibujo. La figura de la diosa corresponde al canon de belleza habitual en el maestro flamenco, una dama con blancas carnes por cuyo cuerpo resbala la luz para acentuar su belleza.Este obra deriva de una máxima popular recogida por el dramaturgo Terencio: "Sine Cerere et Libero (ie Bacchus) friger Venus" (Sin comida ni bebida el amor se enfría).
  Venus y Adonis
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1630 h.
 Museo:Metropolitan Museum
 Características:197,5 x 242,9 cm.
 Material:Oleo sobre lienzo
 Estilo:Barroco Centroeuropeo

Si creemos a Pacheco, el suegro de Velázquez, Rubens copió todos los cuadros de Tiziano durante su estancia en la corte madrileña, entre 1628 y 1629. El estudio de la pintura del maestro de la escuela veneciana fue muy fructífero para el flamenco ya que en Tiziano encuentra la técnica que confirma su propio ideal artístico: un tratamiento colorista obtenido gracias a pequeños golpes de color y breves pinceladas, como si de un mosaico líquido se tratara.Entre las escenas mitológicas que Rubens copió en Madrid se encuentra el Venus y Adonis que hoy guarda el Museo del Prado. La copia desgraciadamente ha desaparecido, pero nos podemos hacer una idea aproximada de cómo era gracias a esta versión pintada años más tarde.Tomando como fuente la "Metamorfosis" de Ovidio, se narra la historia de Adonis: Venus y Perséfone se prendaron de su belleza y tuvo que ser Zeus quien zanjara la cuestión, decidiendo que Adonis viviera un tercio del año con Afrodita, el otro con Perséfone y el tercero donde quisiera. Sin embargo, los dos tercios del año los pasaba Adonis en compañía de Afrodita. Por razones desconocidas, Artemisia montó en cólera contra el joven muchacho y durante una cacería envió contra él un jabalí, que lo hirió mortalmente. De esta manera, Perséfone, diosa de los Infiernos, disfrutaría en exclusiva del joven.En la composición del Metropolitan observamos cómo la diosa sujeta al joven cazador para evitar su desgraciado final, al igual que Cupido, mientras Adonis, de espaldas, se gira para tranquilizar a su amada, resultando muy interesante el juego de miradas entre ambos personajes. Delante del cazador observamos una pareja de perros dispuesta a emprender la marcha.La estructura de la composición es un marcado triángulo que tiene como uno de sus vértices la cabeza del bello joven, esquema habitual del Renacimiento. Sin embargo, el dinamismo del conjunto y la disposición en diagonal de Venus son elementos habituales del Barroco. Las monumentales figuras se hallan en un paisaje cargado de poesía donde observamos una amplia perspectiva, pudiendo aludir a la transformación final de Adonis en un elemento del ciclo de la naturaleza, situándonos ante una escena de contenido simbólico.
 Autorretrato con Isabella Brandt
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1609-10
 Museo:Alte Pinakothek (Munich)
 Características:178 x 136,5 cm.
 Material:Oleo sobre lienzo
 Estilo:Barroco Centroeuropeo
En 1609 Rubens contrae matrimonio en Amberes con Isabella Brandt, miembro de una familia pudiente y cultivada, que contaba con 18 años. El artista franqueaba la treintena pero la edad no supuso una barrera para el amor entre ambos cónyuges. La pareja tendrá tres hijos: Clara Serena, que murió siendo niña, Alberto y Nicolás. Isabella y Peter Paul aparecen al aire libre, junto a una madreselva que simboliza el amor, enlazando sus manos en señal de armonía y concordia. La felicidad de ambos se manifiesta a través de sus rostros mientras que por la riqueza de sus ropajes podemos advertir su elevada posición social -el pintor apoya su mano izquierda en la empuñadura de la espada como un caballero-. Ambas figuras ocupan la mayor parte del espacio pictórico al colocarse en primer plano, recibiendo una luz dorada que resbala por las ricas telas. La ejecución es detallada y cuidadosa, captando el maestro las calidades con precisión y exhibiendo buenas dotes como dibujante. El colorido empleado es intenso, ligeramente apagado por la hora del atardecer aunque de gran brillantez. El realismo de los personajes, la minuciosidad del estilo y el colorido hacen de Rubens uno de los legítimos herederos de la tradición flamenca
Venus del espejo
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1613-14
 Museo:Sammlungen des Fürsten von Liechtenstein
 Características:124 x 98 cm.
 Material:Oleo sobre tabla
 Estilo:Barroco Centroeuropeo

Para Rubens el maestro por excelencia será Tiziano, al que copió en su estancia italiana y durante la visita a Madrid en 1628. En esta ocasión reelabora un lienzo pintado por el maestro veneciano hacia 1555 y que hoy conserva la National Gallery de Washington. La diosa de la belleza aparece de espaldas, contemplando su atractivo rostro en el espejo que pone ante sí el amorcillo, mientras una esclava negra peina sus dorados cabellos. La postura de la diosa corresponde a los característicos escorzos tan admirados por el pintor flamenco, mostrando también el canon de belleza habitual en sus trabajos -véase el Juicio de Paris o las Tres Gracias-, recibiendo Venus un potente foco de luz dorada procedente de la izquierda para crear un acentuado contraste con el fondo, sintonizando con los trabajos de Caravaggio. El soberbio dibujo y la acertada aplicación del color serán características habituales en la pintura de Rubens, interesándose en esta década de 1610 por los detalles, como podemos observar en la calidad de las joyas que porta la diosa.
 Paisaje con un arco iris
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1635-40
 Museo:Museo del Hermitage
 Características:
 Material:Oleo sobre tabla
 Estilo:Barroco Centroeuropeo
Rubens se interesará especialmente por el paisaje en la última década de su vida. Tras el matrimonio con Helene Fourment y la adquisición del castillo de Het Steen, su objetivo será "llevar una vida tranquila junto a mi mujer y mis hijos y no desear otra cosa en el mundo más que vivir en paz". Rubens pintará para sí mismo, actitud bastante extraña en ese momento, ya que tendría tiempo suficiente para dedicarse a sus asuntos.La mayoría de sus paisajes tienen un importante componente literario y se inspiran en la pintura veneciana, especialmente Tiziano. En este composición nos encontramos con un grupo de pastores en primer plano que recuerdan a la poesía bucólica del momento, mientras que al fondo observamos unas construcciones y una montaña en la lejanía. El ambiente tormentoso está dejando paso al arco iris, efecto que será tremendamente admirado en el romanticismo inglés por John Constable. Como la mayoría de sus composiciones paisajísticas, la escena está dividida en tres espacios paralelos que se desarrollan en profundidad, esquema muy frecuente en la pintura flamenca. El Castillo de Steen es su compañero.
  Lady Arundel y su séquito
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1620
 Museo:Alte Pinakothek (Munich)
 Características:261 x 265 cm.
 Material:Oleo sobre lienzo
 Estilo:Barroco Centroeuropeo

Desde fecha temprana Rubens estuvo altamente considerado en la corte inglesa. En 1620 conoció a lady Arundel, quien se trasladó al taller de Amberes para que el maestro flamenco realizara este espectacular retrato que hoy conserva la Alte Pinakothek de Munich. La elegante dama aparece en el centro de la composición, acariciando a un gran perro cazador, acompañada de su séquito constituido por dos enanos y un guardadamas que dirige también su despierta mirada hacia el espectador. La escena tiene lugar en una galería que permite contemplar un lejano paisaje. Las columnas salomónicas que sostienen la galería, el pendón que cuelga entre ellas y la gruesa alfombra indican la elevada posición social de la dama. Rubens parece interesarse más por las calidades táctiles de los tejidos que por las expresiones de sus modelos, enlazando así con la tradición retratística flamenca, más preocupada por la veraz representación de los detalles que por captar la personalidad de sus modelos, a diferencia de Tiziano. Sin embargo, Rubens tenderá en sus próximos retratos a acercarse al maestro veneciano como podemos comprobar en el retrato de Jan van Montfort.
Sansón y Dalila
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1609 h.
 Museo:National Gallery de Londres
 Características:185 x 205 cm.
 Material:Oleo sobre tabla
 Estilo:Barroco Centroeuropeo

Una vez finalizado su primer encargo oficial, la Adoración de los magos que hoy conserva el Museo del Prado pero destinada al Salón de los Estados del Ayuntamiento de Amberes, Rubens pintó una obra maestra de luminosidad y color sensual para su amigo y cliente Nicolas Rockox, alcalde de Amberes, que la instaló sobre la chimenea del salón de su casa, ocupando un lugar de honor en su colección de pintura. Difícilmente sería posible imaginar una mejor combinación de los estilos flamenco- e italiano que la que podemos encontrar en esta obra que hoy conserva la National Gallery de Londres.Rubens se ha inspirado en el texto bíblico (Jueces, 16) y en la Vulgata, mostrándonos a Sansón dormido en el regazo de Dalila. Conocedora de que la fuerza del héroe reside en su cabellera, Dalila ha llamado a un barbero para que corte "los siete bucles de su cabeza" mientras que en el exterior los filisteos se preparan para capturar al héroe desarmado. La escena está iluminada por cuatro puntos de luz: un brasero en el extremo izquierdo, una vela sostenida por la anciana, una lámpara de aceite bajo la estatua del fondo y la antorcha sostenida por el soldado filisteo en la puerta. Un quinto foco de luz sería la monumental figura de Sansón, modelado de manera escultural y monumental, tomando como referencia las estatuas clásicas y las obras de Miguel Angel.La claroscuro empleado por Rubens es una clara referencia al estilo de Caravaggio, con el que debió coincidir en Roma, a pesar de no estar documentado. También podríamos encontrar una referencia al pintor alemán Adam Elsheimer en las muestras de intimidad -las telas, las referencias antiguas- que contrastan con el dramatismo contenido del momento.Los especialistas dudan sobre qué representa la figura de Dalila; mientras para algunos sería la imagen de la simpatía otros sólo ven en ella a un "profesional". La pasividad del personaje en este caso inspira indiferencia e incluso hastío, sosteniendo entre su regazo al héroe dormido. En contraste con el carácter erótico de la escena, Sansón es considerado como una prefiguración de Cristo, planteamiento que aquí refuerza el pintor al dotar a la composición de la fuerza de una Piedad. El resultado es una obra de gran calado en la que se han unido de manera espectacular los estilos flamenco e italiano para resultar una fórmula de trabajo totalmente personal, que difícilmente será superada.
 El sombrero de paja
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1622-25
 Museo:National Gallery de Londres
 Características:79 x 54,5 cm.
 Material:Oleo sobre tabla
 Estilo:Barroco Centroeuropeo
Desde el siglo XVIII se conoce este retrato como El sombrero de paja; sin embargo, se trata de un título erróneo ya que el material con el que está hecho el sombrero no es paja sino piel de castor. La modelo aquí retratada por Rubens es Suzanne Fourment, la tercera hija del comerciante de sedas y tapices Daniel Fourment, y sobrina de Isabella Brant, la primera esposa del pintor, ya que Daniel estaba casado con la hermana de Isabella, Clara. Suzanne se casó en 1617 con Raimond del Monte pero enviudó a los cuatro años, desposándose de nuevo al año siguiente con un buen amigo de Rubens, Arnaud Lunden. Los especialistas consideran que este retrato estaría vinculado con la fecha de este segundo matrimonio ya que la retratada porta un anillo matrimonial adornado con un brillante. Suzanne lleva un chal gris que sujeta con sus brazos, modestamente cruzados bajo el pecho, dejando ver su amplio y voluptuoso escote, muy a la moda de la época. El vestido negro se complementa con mangas de terciopelo rojas, adornándose con puños de encaje blancos.Un rayo de luz ilumina la figura de Suzanne, quedando el rostro finamente modelado por el reflejo de la luz, ya que queda a la sombra gracias al sombrero. La figura se recorta ante un celaje con algunas nubes, apreciándose claramente las dos tablas añadidas por el maestro en los laterales. El efecto brillante de la piel de la dama y de las telas del vestido ha sido conseguido gracias a los ligeros toques de óleo aplicados por el artista. Curiosamente, el retrato no nos muestra la expresión de la modelo -aunque sí presente cierta timidez en la mirada- pero resulta deslumbrante por su espontaneidad.En 1630, dos años después de la muerte deSuzanne, Rubens se casaba con su hermana menor, Helene
  Andrómeda y Perseo
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1639/40
 Museo:Museo del Prado
 Características:265 x 160 cm.
 Material:Oleo sobre lienzo
 Estilo:

Andrómeda y Perseo es el último cuadro de Rubens, dejándolo sin acabar al sorprenderle la muerte -mientras lo ejecutaba- el 30 de mayo de 1640. Se pensó en Van Dyck para que continuara con todos los encargos que le había hecho Felipe IV, pero la falta de entendimiento entre el artista y el cardenal-infante Don Fernando motivó que quien acabase la obra fuera Jacob Jordaens, el tercero en discordia de la Edad de Oro del Barroco flamenco.Rubens eligió el momento en que Andrómeda es liberada por Perseo, habiéndose superado el momento de la tensión por la lucha entre el monstruo y el héroe. Andrómeda quiso disputar a las Nereidas el premio de la hermosura y fue atada a una roca donde iba a ser devorada por un monstruo marino cuando fue salvada por Perseo, que la desposó. En la escena se aprecia un cierto aire de temor por la lucha, aunque la felicidad de la pareja inunda la imagen. Los dos amorcillos que aparecen en la parte superior y Pegaso, el caballo alado de Perseo, completan la composición. La bella figura de Andrómeda se recorta sobre un fondo grisáceo; el ritmo gracioso de su cuerpo nos pone de manifiesto el canon estético de Rubens, recogiendo la moda de la época al mostrarnos imágenes de mujeres entradas en carnes, rubias y con poco pecho. La armadura negra de Perseo contrasta con el color nacarado de su futura esposa. Algunos autores piensan que Rubens utilizó como modelo para Andrómeda a su mujer, Hélène Fourment, como también hizo para otras figuras femeninas, como las Tres Gracias
Marquesa Brigida Spinola-Doria
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1606 h.
 Museo:National Gallery (Washington)
 Características:155,2 x 98,7 cm.
 Material:Oleo sobre lienzo
 Estilo:Barroco Centroeuropeo

A lo largo de su etapa italiana, Rubens estuvo en varias ocasiones en Génova, interesándose por la renovación del retrato. Génova era uno de los centro bancarios y comerciales más importantes de la época, gobernado por una oligarquía con la que el pintor flamenco estableció estrechas relaciones. Entre los retratos pintados entre 1606-1607, el de la marquesa Brigida Spinola-Doria ocupa un lugar preferente. La modelo aparece en pie -el tercio inferior fue suprimido en el siglo XIX- vistiendo sus mejores y más elegantes galas, ante la estructura arquitectónica de su palacio. Existe un boceto preparatorio en el que Rubens nos muestra con mayor amplitud el palacio ya que, durante su estancia en la capital de la república de Génova, se fascinó por los palacios que habitaba la nobleza, "muy hermosos y confortables" en palabras del propio pintor. La balaustrada del boceto estaría presente en el cuadro definitivo pero éste también sufrió cortes en los laterales.El retrato pudo realizarse con motivo del enlace matrimonial de la marquesa con Giacomo Massimiliano Doria, en julio de 1605. Brigida aparece vestida a la española, con un vestido de satén bordado en plata y oro, sujetando en su mano derecha un abanico y adornando su cuello con una amplia gorguera, resbalando la luz por el elegante vestido. Un cortinaje rojizo cuelga de la arquitectura para recortar el bello rostro de la dama, en el que podemos apreciar su captación psicológica, tomando como modelo a Tiziano, el gran maestro para Rubens. Este tipo de retratos serán imitados posteriormente por Van Dyck, tomándose como referencia por los maestros británicos del siglo XVIII Reynolds y Gainsborough.
 Rapto de las hijas de Leucipo
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1616-18
 Museo:Alte Pinakothek (Munich)
 Características:222 x 209 cm.
 Material:Oleo sobre lienzo
 Estilo:Barroco Centroeuropeo
Entre las obras mitológicas más importantes salidas del pincel de Rubens destaca el Rapto de las hijas de Leucipo, una de sus escenas más dramáticas y violentas, más barrocas. Los hijos gemelos de Leda y Júpiter, Cástor y Polux, decidieron raptar, con ayuda de Cupido, a las hijas del rey de Mesenia, Leucipo, llamadas Hilaíra y Febe, que ya habían sido comprometidas a otros hermanos. Cástor y Polux son también conocidos como los "Dióscuros", hijos de Zeus, y en una de sus estatuas emplazada en el Quirinal de Roma se inspiró Rubens para realizar esta escena. También tomó como referencia el Rapto de las Sabinas, grupo escultórico ejecutado por Juan de Bolonia en la plaza de la Signoria de Florencia.Los Dióscuros eran excelentes jinetes por lo que el pintor flamenco los sitúa a caballo en el momento de perpetrar el rapto, reforzando la violencia con el caballo encabritado del fondo y la resistencia ejercida por Hilaíra y Febe, cuyos escorzados cuerpos parecen querer salir del lienzo. Las figuras se estructuran en dos diagonales entrelazadas, ocupando buena parte del espacio pictórico y en forma compacta, incluyéndose dentro de un círculo muy definido. Su acentuado dinamismo refuerza el dramatismo de la escena, complementando las poses y los movimientos de los personajes. Incluso encontramos un atractivo contraste entre los cuerpos sonrosados de las mujeres y la piel tostada de los hombres, describiendo de manera espectacular la viveza de cada una de las anatomías, tomando como punto de partida las figuras de Miguel Angel. Concretamente, la joven que alzan los dos hermanos está inspirada en la figura de la Noche de la tumba de Guiliano de Medicis -también se apunta al Laoconte, estatua helenística admirada especialmente por Rubens- mientras que la más cercana al espectador tiene como referencia a la Leda de Leda y el cisne, cuadro desaparecido de Miguel Angel que el propio Rubens copió en su estancia italiana. Algunos especialistas consideran que en esta figura debemos encontrar un significado simbólico ya Cástor y Polux nacieron de la unión de Leda y Júpiter, convertido en cisne, por lo que ambos hechos se relacionan.Los contrastes anteriormente aludidos continúan en las tonalidades de las telas o de los caballos, incluso en la pose de cada uno de los animales, uno encabritado y el otro más sereno.Curiosamente, Cástor y Polux desposarán a las princesas y se comportarán como maridos modélicos, hecho que aquí el pintor simboliza en la presencia de Cupido sujetando las bridas del caballo. La pasión brutal es frenada por el amor. También se ha querido ver en esta escena una ascensión del alma al cielo debido al movimiento ascendente que prima en la composición, movimiento que se refuerza por el empleo de una línea del horizonte tremendamente baja. También se ha interpretado como una alegoría del matrimonio o de la armonía conyugal e incluso como una alegoría política. Independientemente de lo que quisiera tratar el maestro flamenco en la tela, nos hallamos ante una de sus obras maestras en las que sintetiza su estilo, convirtiéndose en el pintor más admirado de su tiempo.
Autorretrato con Helene Fourment y su hijo Pieter Paul
 Autor:
Peter Paul Rubens
 Fecha:1639 h.
 Museo:Metropolitan Museum
 Características:203,8 x 158,1 cm.
 Material:Oleo sobre tabla
 Estilo:Barroco Centroeuropeo
Rubens y Helene, la hija menor de Daniel Fourment, importante comerciante de Amberes y buen amigo del artista, se desposaron en el mes de diciembre de 1630. En esta composición que contemplamos, el maestro flamenco celebra su amor por Helene, presentándola como esposa y madre, al igual que en el Jardín del Amor que conserva el Museo del Prado. Junto a ellos encontramos a uno de los cinco hijos que tuvieron.Las figuras visten de manera elegante, en sintonía con todos los retratos familiares realizados, ya que el pintor deseaba demostrar su elevada categoría social; no en balde, había recibido numerosas distinciones y el nombramiento de caballero por parte de los reyes Felipe IV de España y Carlos I de Inglaterra. Tras los protagonistas podemos observar una construcción que podría identificarse con el jardín de la sensacional casa que el pintor se hizo construir en Amberes, otra muestra más de su categoría económica. Los tres personajes están bañados de una luz brillante que aboceta los contornos y crea un efecto atmosférico. Esta iluminación y la admiración por el color serán signos evidentes de la dependencia del maestro flamenco respecto a la pintura de la escuela veneciana, especialmente Tiziano.La tabla ha pasado por tres colecciones de gran importancia antes de llegar al museo metropolitano neoyorquino. Según la tradición, en 1704 la ciudad de Bruselas donó el cuadro al duque de Marlborough. Permaneció en Blenheim Palace hasta su venta en 1884, cuando fue adquirida por el barón Alfonso de Rostchild, en cuya colección permaneció hasta 1975 año en el que fue comprada por Charles Wrightsman que la donaría al Metropolitan. 
George Villiers, primer duque de Buckingham
 George Villiers, primer duque de Buckingham
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1625
 Museo:Galería Albertina
 Características:38,3 x 26,6 cm.
 Material:Dibujo
 Estilo:Barroco Centroeuropeo
Durante 1625 Rubens se traslada a París para entregar la serie de María de Medicis, destinada a la decoración del Palacio de Luxemburgo. En esta estancia parisina conoció al duque de Buckingham, George Villiers, uno de los personajes más influyentes en la corte de Londres. El propio pintor acudirá a la corte inglesa en abril de 1629, permaneciendo allí durante un periodo de nueve meses. El objetivo de su viaje sería alcanzar un tratado de paz entre España e Inglaterra que pusiera fin al conflicto hispano-holandés.El duque era un gran coleccionista de arte y posiblemente en este encuentro Rubens reciba el encargo para la decoración de York House, la residencia del duque en Londres, donde pintará la Glorificación del duque de Buckingham. En estos momentos, el pintor flamenco realizará este espectacular retrato para el que utilizará la tiza, material preferido por el artista para estos estudios, como se puede apreciar en los de sus hijos. La arrogante mirada del duque se convierte en el principal protagonista de este retrato, interesándose Rubens en resaltar la personalidad de su cliente. Este rostro será el modelo que utilice también el maestro en el retrato ecuestre del duque. 
 Vía Láctea
 Vía Láctea
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1636/37
 Museo:Museo del Prado
 Características:181 x 244 cm.
 Material:Oleo sobre lienzo
 Estilo:
Una de las imágenes más populares de Rubens es la creación de la Vía Láctea en la que narra un pasaje de la historia de Hércules, inspirado en la "Metamorfosis" de Ovidio. Júpiter, su padre, aprovechaba que su esposa, Juno, dormía para amamantar el hijo que había tenido con Alcmena. Al despertarse un día, Juno contempló sorprendida al pequeño y lo retiró bruscamente, produciéndose el derramamiento de la divina leche en la bóveda celeste, provocando el origen de la Vía Láctea según la mitología clásica. El destino de este lienzo sería la Torre de las Parada, cuya decoración fue encargada a Rubens por Felipe IV; 63 de los 120 lienzos tenían como asunto escenas mitológicas, siendo el resto de los cuadros de temática de cacería que el maestro cedió a sus colaboradores Paul de Vos y Frans Snyders.La figura de Juno sentada sobre un trono de nubes, acompañada por el pequeño Hércules, posiblemente sea una de las más bellas entre las realizadas por el maestro. Igual que en el resto de las obras del encargo, las expresiones de los rostros son fundamentales, como podemos contemplar aquí en el gesto de sorpresa de la diosa al encontrarse con el pequeño en su pecho. El paño rojo que cubre el pubis de Juno sirve para contrastar con la blancura de su cuerpo y el de Hércules. Tras ella aparece un carro tirado por pavos reales, su animal favorito, mientras Júpiter contempla la escena portando sus símbolos, el águila y el rayo. Las figuras se recortan sobre un fondo oscuro para obtener un mayor efecto volumétrico. La factura empleada por Rubens es rápida y segura, como corresponde a todas las obras pintadas por estos años, en las que la luz y el color tienen un gran protagonismo. Los raptos de Proserpina y Deidamia también forman parte de la serie. 

Albert y Nicolas Rubens
 Albert y Nicolas Rubens
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1626 h.
 Museo:Sammlungen des Fürsten von Liechtenstein
 Características:158 x 92 cm.
 Material:Oleo sobre tabla
 Estilo:Barroco Centroeuropeo
No son muy habituales los retratos infantiles en la producción de Rubens. Encontramos numerosos bocetos y dibujos en los que los modelos son sus propios hijos -tuvo ocho en sus dos matrimonios, el último póstumo- pero es raro encontrar una tabla protagonizada por ellos. Por esta razón nos hallamos con una de las obras más interesantes del pintor, al tratarse de un retrato doble de sus hijos a los que presenta en pie, una fórmula muy extraña en su repertorio retratístico. Las edades de los pequeños -Albert tendría unos once años y Nicolas unos siete- fechan este retrato hacia 1625, dos años después del fallecimiento de la hija mayor, Clara Serena.Rubens no duda en continuar con la tradición retratística infantil al mostrar a los pequeños ataviados como personas mayores, como si de hombres en miniatura se tratara, pero traduce de manera especial la viveza y espontaneidad de la infancia. También conviene destacar cómo el padre de los modelos se detiene en mostrar la diferencia física e intelectual de ambos, con actividades y espíritus diferentes. Así, Albert se apoya en una columna y lleva un libro en su mano derecha, sujetando en la izquierda un guante de piel, conforme a la moda de los retratos aristocráticos de la época. Dirige su mirada al espectador con un aire de absoluta confianza. Nicolas está ricamente vestido con un jubón en seda azul y pantalón decorado con borlas naranjas, el mismo color de los zapatos y los lazos de las medias. Su mirada es más tímida y meditativa que la de su hermano, sosteniendo con sus manos un bastón y un pájaro.El estilo empleado por el maestro enlaza con la fidelidad descriptiva tan admirada por el mundo flamenco, estableciendo un tipo de retrato que será continuado por Van Dyck.Los dos hijos no sobrevivirán mucho tiempo a Rubens: Nicolas fallecerá en 1655, a la edad de 37 años, mientras que Albert morirá dos años más tarde, con 43.

 María de Médicis
 María de Médicis
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1622
 Museo:Museo del Prado
 Características:130 x 108 cm.
 Material:Oleo sobre lienzo
 Estilo:
La fama de Rubens va a llegar a todos los rincones de Europa. Para la corte francesa va a trabajar con especial dedicación entre 1622 y 1624, realizando la decoración de un importante palacio parisino, el del Luxemburgo. Para entregar algunos lienzos se trasladó personalmente a París en 1623. Posiblemente fue en este momento cuando realizó este retrato de la reina-madre de Francia, quien verdaderamente gobernaba el país dejando a un lado a su hijo Luis XIII y a su nuera Ana de Austria. Doña María de Médicis viste un elegante traje negro con cuello blanco, destacando ante un fondo neutro realizado con largas pinceladas de tonalidades claras. El maestro centra la atención en el rostro de la dama, de singular belleza pese a sus 50 años, para mostrar al espectador su personalidad a través del gesto y de la mirada. La libre ejecución del retrato indica que se hizo del natural, existiendo entre pintor y modelo una admiración mutua. La influencia de Tiziano queda de manifiesto en este excelente retrato.
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 Andrómeda y Perseo
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1639/40
 Museo:Museo del Prado
 Características:265 x 160 cm.
 Material:Oleo sobre lienzo
 Estilo:

Andrómeda y Perseo es el último cuadro de Rubens, dejándolo sin acabar al sorprenderle la muerte -mientras lo ejecutaba- el 30 de mayo de 1640. Se pensó en Van Dyck para que continuara con todos los encargos que le había hecho Felipe IV, pero la falta de entendimiento entre el artista y el cardenal-infante Don Fernando motivó que quien acabase la obra fuera Jacob Jordaens, el tercero en discordia de la Edad de Oro del Barroco flamenco.Rubens eligió el momento en que Andrómeda es liberada por Perseo, habiéndose superado el momento de la tensión por la lucha entre el monstruo y el héroe. Andrómeda quiso disputar a las Nereidas el premio de la hermosura y fue atada a una roca donde iba a ser devorada por un monstruo marino cuando fue salvada por Perseo, que la desposó. En la escena se aprecia un cierto aire de temor por la lucha, aunque la felicidad de la pareja inunda la imagen. Los dos amorcillos que aparecen en la parte superior y Pegaso, el caballo alado de Perseo, completan la composición. La bella figura de Andrómeda se recorta sobre un fondo grisáceo; el ritmo gracioso de su cuerpo nos pone de manifiesto el canon estético de Rubens, recogiendo la moda de la época al mostrarnos imágenes de mujeres entradas en carnes, rubias y con poco pecho. La armadura negra de Perseo contrasta con el color nacarado de su futura esposa. Algunos autores piensan que Rubens utilizó como modelo para Andrómeda a su mujer, Hélène Fourment, como también hizo para otras figuras femeninas, como las Tres Gracias.

Nicolas Rubens
 Nicolas Rubens
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1624 h.
 Museo:Colección Particular
 Características:
 Material:Oleo sobre tabla
 Estilo:Barroco Centroeuropeo
Rubens tendrá ocho hijos en sus dos matrimonios; tres con Isabella Brandt y cinco con Helene Fourment, el último póstumo. Los especialistas consideran que este retrato que contemplamos podría estar protagonizado por Nicolas, el pequeño de los hijos tenidos con Isabella, que también aparece retratado junto a su hermano Albert. En ambas composiciones, los modelos aparecen ataviados con ropas aristocráticas, indicando la elevada posición social y económica alcanzada por el pintor flamenco. El pequeño aparece en pie, dirigiendo su mirada hacia el espectador, sujetando con su mano derecha un sombrero adornado con plumas mientras que la izquierda se apoya en el pomo de la espada. Capa, espada y sombrero son elementos identificativos de la aristocracia. Las tonalidades empleadas, la factura rápida y empastada y la iluminación dorada empleada recuerdan a la escuela veneciana, especialmente a Tiziano, el pintor favorito del maestro flamenco. Incluso la captación de la expresividad del modelo es otra referencia al gran maestro veneciano. 
Reina María de Medicis como Minerva Victrix
 Reina María de Medicis como Minerva Victrix
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1622-25
 Museo:Museo Nacional del Louvre
 Características:276 x 149 cm.
 Material:Oleo sobre lienzo
 Estilo:Barroco Centroeuropeo
Para exaltar su reinado, la reina madre de Francia María de Medicis encargó a Rubens uno de sus ciclos decorativos más importantes: la serie destinada al Palacio de Luxemburgo, constituida por 21 grandes lienzos en los que la alegoría alcanza su máximo desarrollo. No en balde, el reinado de María de Medicis no era precisamente glorioso, ya que asumió el gobierno de Francia a la muerte de su esposo Enrique IV en 1609 y fue exiliada en dos ocasiones por su hijo Luis XIII (en 1617 y 1631, ésta última de manera definitiva). A esto debemos añadir que estuvo a punto de provocar en dos ocasiones la guerra civil, saliendo derrotada por sus adversarios. Exaltar a una figura con tan alto grado de controversia era bastante complicado por lo que el maestro recurrió a la ambigüedad.El ciclo empezaba y finalizaba con la imagen de la reina triunfante, representada como Minerva Victrix, ocupando este retrato uno de los extremos de la sala, junto a la puerta de entrada y salida. María aparece vestida con una túnica adornada con la flor de lis, mostrando un pecho y portando en su mano izquierda un cetro mientras que en la derecha presenta una victoria alada. Cubre su cabeza con el espectacular casco de Minerva, siendo coronada de laurel por dos amorcillos. A sus pies contemplamos armas y armaduras y tras ella un cañón, aludiendo al fin de la guerra y la victoria de la paz. Con esta figura, María se presenta como triunfadora, exaltando las virtudes de la monarquía absoluta y de la propia regente.La Boda de María de Medicis y el rey Enrique IV, La felicidad de la Regencia de María de Medicis y El intercambio de princesas también forman parte de esta espectacular serie. 



Sagrada Familia con santos
 Cerramiento del tríptico de San Ildefonso, Sagrada Familia con santos
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1630-32
 Museo:Kunsthistorisches Museum
 Características:352 x 236 cm.
 Material:Oleo sobre tabla
 Estilo:Barroco Centroeuropeo
El misticismo de las escenas interiores del Tríptico de San Ildefonso se repite en la escena que se pinta en las hojas cerradas, la Sagrada Familia bajo el manzano, que recibe este nombre porque la Virgen y el Niño se ubican bajo este árbol frutal, símbolo del árbol de la vida, identificando a Jesús con el nuevo Adán y a la Virgen con la nueva Eva. El cortinaje rojo que da sombra a san José corresponde con los pesados cortinajes de las tablas interiores. En la zona izquierda de la composición observamos a san Juanito, acompañado de sus padres Isabel y Zacarías, aproximándose a la Sagrada Familia. Las figuras se ubican en un paisaje, rompiendo de esta manera con la estructura interior del tríptico abierto. Al igual que en el resto de las tablas, la influencia de la escuela veneciana se manifiesta en el empleo de luces y colores así como la atmósfera que se consigue, recordando especialmente a Tiziano
Techo de Whitehall
 Techo de Whitehall
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1632-34
 Museo:Banqueting House, Whitehall
 Características:3350 x 1690 cm.
 Material:Oleo sobre lienzo
 Estilo:Barroco Centroeuropeo
Durante la estancia de Rubens en Inglaterra entre 1629 y 1630 recibió del rey Carlos I uno de los encargos más importantes: la decoración del techo de la Banqueting House en el Palacio de Whitehall, construido por Iñigo Jones en 1619. La Banqueting House se empleaba como sala de conciertos y otras fiestas cortesanas, sirviendo igualmente para recibir a los embajadores extranjeros. El programa decorativo posiblemente fue trazado por Rubens con la colaboración del propio Jones. Dicho programa estaba constituido por nueve paneles integrados en molduras doradas dedicados a exaltar el reinado de Jacobo I, padre de Carlos I, y la monarquía de los Estuardo. Al igual que en la serie de María de Medicis, el maestro flamenco debía magnificar un insignificante reinado, utilizando todos sus recursos alegóricos. Se equiparó el reinado de Jacobo con el prudente Salomón, quien había otorgado a su pueblo el don de la paz.El panel central está dedicado a la Apoteosis de Jacobo I, realizando Rubens varios bocetos y un estudio previo que fue presentado a Carlos I. Dos largos frisos con putti y animales simbolizando la felicidad de los tiempos acompañan en los laterales a la Apoteosis. La Unión de Escocia e Inglaterra está flanqueada por las alegorías de Hércules derrotando a la Discordia y Minerva venciendo a la sedición mientras que el panel del Reinado pacífico del rey Jacobo está acompañado de la Generosidad triunfando sobre la avaricia y la Razón dominando a la intemperancia. Para la ejecución del techo Rubens se inspiró en las obras de Tintoretto, Tiziano y especialmente Veronés, empleando una perspectiva de "sotto in sù" muy habitual en el Renacimiento veneciano. Las telas fueron elaboradas en gran parte por los colaboradores del taller, siendo finalizadas en 1634. Sin embargo, las dificultades financieras del monarca inglés retrasaron el embarque hasta diciembre de 1635. 
 Triunfo de María de Medicis en Juliers
 Triunfo de María de Medicis en Juliers
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1622-25
 Museo:Museo Nacional del Louvre
 Características:
 Material:Oleo sobre tabla
 Estilo:Barroco Centroeuropeo
El objetivo de María de Medicis cuando encargó a Rubens la serie para decorar el Palacio de Luxemburgo sería glorificar los hechos más importantes de su vida y de su regencia, tras el fallecimiento de su esposo Enrique IV y hasta la proclamación de su hijo Luis XIII como monarca. En una de las paredes de la sala se ubicaron los acontecimientos políticos en los que la participación de la regente había sido decisiva como las bodas españolas o la victoria en la batalla de Juliers.El lienzo se convierte en un espectacular retrato ecuestre de la reina, montando un magnífico caballo blanco -que recuerda al retrato de Lerma- y coronada por la figura de la Victoria, acompañada de la Fama que toca trompetas de triunfo. Al fondo observamos la entrega de la ciudad a las tropas francesas, en un amplio paisaje de atardecer con el que se consigue un sensacional efecto de perspectiva. El acertado dibujo y el manejo de los colores y las luces, muestra de la influencia de la escuela veneciana, serán características habituales de la pintura de Rubens, convirtiéndose en el mejor pintor de su tiempo, especialmente a la hora de realizar alegorías como todas las que se incluyen en la serie de María de Medicis.La Educación de María de Medicis y Enrique IV recibiendo el retrato de María de Medicis también forman parte de la serie. 

Triunfo de Enrique IV
 Triunfo de Enrique IV
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1630
 Museo:Metropolitan Museum
 Características:49,5 x 83,5 cm.
 Material:Oleo sobre tabla
 Estilo:Barroco Centroeuropeo
El magno encargo realizado por la reina María de Medicis para decorar el Palacio del Luxemburgo de París incluía dos series, dedicadas una a la propia reina madre y otra a su esposo, el difunto Enrique IV de Francia. La serie dedicada a glorificar la vida y la regencia de María -que curiosamente había sido enviada al exilio por su hijo Luis XIII en 1617- fue pintada por Rubens entre 1622 y 1625 pero la serie dedicada a cantar la vida del monarca fallecido sólo se quedó en un proyecto, ya que la reina María fue enviada de nuevo al exilio en 1631. El pintor flamenco había pintado parcialmente seis lienzos y elaborado varios bocetos para este proyecto, entre los que destacan éste que contemplamos.La escena nos presenta una procesión triunfal que recuerda a la época romana. En el centro de la composición se ubica el rey, elevado por encima de su séquito, seguido por los prisioneros capturados y recibido calurosamente por su pueblo tras el triunfo obtenido. Un genio alado corona de laurel al monarca, sosteniendo Enrique IV en su mano una rama de olivo como símbolo de la paz. Los expertos consideran que se trata de una alusión a la victoria en la batalla de Ivry.La composición está inspirada en el Triunfo de la Eucaristía pintado por Rubens para la infanta Isabel Clara Eugenia, recordando ambas escenas a la Antigüedad clásica que tan del gusto era del pintor y que aportaba un carácter culto a la escena, muy admirado por su clientela. Una vez más, nos encontramos con el dinamismo característico de la pintura del flamenco, estructurando la composición en una ligera diagonal en profundidad, mientras que las escorzadas posturas de los cautivos aumentan el efecto dramático del conjunto. El resultado es una composición de cargado aspecto barroco. La Toma de París por Enrique IV es su compañero. 

Visión de San Ildefonso
 Visión de San Ildefonso
 Autor:Peter Paul Rubens
 Fecha:1630-32
 Museo:Kunsthistorisches Museum
 Características:352 x 236 cm.
 Material:Oleo sobre tabla
 Estilo:Barroco Centroeuropeo
Abad de un monasterio, san Ildefonso participó activamente en los concilios de Toledo de los años 653 y 655. Alcanzaría el cargo de arzobispo de Toledo y fue proclamado "doctor de la Iglesia visigoda". Su actividad literaria resulta destacable, especialmente por ser el autor de un buen número de obras en las que hace referencia al culto y la devoción a la Virgen María, sobre todo en "De virginitate sancta Mariae: De progressu spiritualis deserti" donde defiende la virginidad de la madre de Dios. La tradición hace referencia a que la propia Virgen entregó una preciosa casulla bordada al santo como agradecimiento a sus escritos. Es el patrón de Toledo y uno de los santos más venerados de la Contrarreforma. En 1630 Rubens recibe de la archiduquesa Isabel Clara Eugenia el encargo de realizar un excelente tríptico dedicado al patrón de Toledo. El motivo de este encargo sería honrar la memoria del difunto archiduque Alberto de Austria, quien en 1588, como gobernador de Portugal, fundó una primera cofradía religiosa en honor de San Ildefonso y una segunda a su llegada a Bruselas en 1603. El destino del tríptico era la iglesia de Saint-Jacques-sur-Coudenberg de Bruselas, donde la cofradía celebraba sus servicios.El maestro flamenco recupera el antiguo esquema de tríptico. En el panel central observamos la aparición de la Virgen a San Ildefonso para imponerle una preciosa casulla. Según cuenta la leyenda, al entrar el santo una tarde en la catedral toledana encontró a la Virgen sentada en un trono, bañada de luz celestial y rodeada de santos. Ildefonso se acercó humildemente y realizó una genuflexión, momento en el que la Virgen le hizo entrega de la casulla. La Virgen aparece sentada en el trono, vestida con túnica roja y manto azul, recibiendo la luz celestial procedente de la parte superior, donde tres angelitos portan una corona de rosas. Los angelitos se dan la mano para constituir una especie de baldaquino en el trono de María. A ambos lados de la Virgen encontramos dos santas portando las palmas del martirio, acompañadas de otras dos. Son santa Catalina, santa Inés y las dos santas patronas de Toledo, Rosalía y Leocadia. Los diferentes personajes crean con sus expresiones un ambiente de dulzura y serenidad, impregnando de devoción el momento. El color es tremendamente delicado, iluminando la escena con una luz plateada que crea una sensacional atmósfera. Luces, colores y atmósferas están inspiradas en la escuela veneciana, especialmente Tiziano. En las hojas laterales encontramos al archiduque con San Alberto de Lovaina (panel izquierdo) y la archiduquesa con Santa Isabel de Hungría (panel izquierdo); en las hojas cerradas se observa la llamada Sagrada Familia bajo el manzano.
 Director de la colección: Luis Sanguino Arias

Rubens, Peter Paul Rubens, Peter Paul
Nacionalidad: Flamenca
Siegen 28-7-1577 - Amberes 30-5-1640
Pintor
Estilo: Barroco Centroeuropeo
Escuela:


Obras: 192
 Nacio el 28 June 1577 – murio 30 May 1640)
Alto y de noble porte, tenía las facciones regulares, las mejillas rosadas, el cabello castaño y en los ojos el brillo de una pasión contenida. Su compañía era seductora, su temperamento afable, su conversación grata, su ingenio vivaz y penetrante, su manera de hablar tranquila y juiciosa y el tono de su voz agradable, lo que le hacía elocuente y persuasivo. De esta manera describe Roger de Piles (1699) a Peter Paul Rubens, uno de los grandes genios del Barroco y una de las principales figuras de la Historia del Arte, al reunir en una sola persona singulares dotes artísticas, importantes conocimientos humanísticos, el dominio del latín y varias lenguas modernas y una especial habilidad para la diplomacia, convirtiéndose en ejemplo para un buen puñado de artistas, entre otros el español Velázquez.
La familia de Rubens era originaria de Amberes donde su padre, Jan Rubens había alcanzado la posición de magistrado municipal, tras haber estudiado leyes en las universidades de Lovaina, Padua y Roma. Sin embargo, los graves acontecimientos políticos y religiosos que viven los Países Bajos en la década de 1560 llevan al joven Jan al exilio en 1568, debido a las sospechas de calvinismo que recaían sobre él. La familia Rubens -Jan se había casado con Maria Pypelinx y ya habían nacido varios hijos- se trasladó a la ciudad de Colonia donde Jan entró al servicio de Ana de Sajonia, la esposa de Guillermo de Orange. La relación entre Jan y su señora se fue estrechando cada vez más, hasta acabar siendo sorprendidos por Guillermo el Taciturno. El adulterio estaba castigado con la pena de muerte, pero la actuación de doña Maria Pypelinx en esta ocasión fue determinante, consiguiendo que la pena capital fuera conmutada por la cárcel, el pago de una considerable fianza y el exilio. Jan abandonó la prisión y se instaló con los suyos en Siegen, cerca de Colonia, donde nacería Peter Paul el 28 de junio de 1577. Al año siguiente se trasladaron a Colonia, una vez que Jan fue indultado por completo, ciudad en la los Rubens vivieron hasta el fallecimiento del padre de familia, en 1589. Maria Pypelinx y sus hijos regresarían a Amberes al poco tiempo, ya que ninguno había abrazado el calvinismo y nada les ataba a la ciudad alemana, instalándose en el centro de la ciudad flamenca donde su abuelo había prosperado como farmacéutico.
El pequeño Peter Paul ya había iniciado su formación en la Escuela Católica y con los jesuitas en Colonia, por lo que continuó sus estudios en Amberes. Frecuentó la Escuela Latina de Rombant Verdonck donde conoció a Balthasar Moretus y se relacionó con los clásicos griegos y latinos, pero esta formación académica duró poco tiempo, ya que en la casa de los Rubens no se nadaba en la abundancia y había que dotar a Blandine, la hija casadera. La escasez económica familiar obligaría a que tanto Philip -el hermano mayor nacido en 1573- como Peter Paul abandonaran los estudios y se ganaran la vida por su cuenta. Philip consiguió una plaza de bibliotecario en Roma, mientras que Peter Paul fue colocado como paje al servicio de la condesa Margarita de la Ligne d´Aremberg, viuda de Felipe de Lalaing, en Oudenaarde. Esta experiencia le serviría de base para aprender las maneras cortesanas que posteriormente le serán tan útiles en sus viajes por Europa.
Pero el joven Peter Paul no quiere permanecer mucho tiempo en ese oficio servil, por lo que decide hacerse pintor, aunque desconocemos las razones que le llevaron a esta decisión, apuntando el propio Piles que "no tenían, al principio, otra finalidad que la de aprenderla por gusto". Su primer aprendizaje artístico se inició hacia 1591, siendo su maestro Tobias Veraecht, pintor de paisajes con el que apenas estuvo tiempo. La elección de Veraecht como profesor es bastante sorprendente; la razón debemos buscarla en cuestiones financieras o familiares ya que era un pariente lejano de María Pypelinx. Una vez abandonado el taller de Veraecht, donde permaneció apenas un año, se trasladó al taller de Adam van Noort, "habilísimo pintor de figuras" pero de "conducta abyecta y libertina y humor brutal" por lo que el joven aprendiz abandonó su taller para trasladarse al de Otto van Veen, uno de los mejores maestros activos en ese momento en Amberes y el que más influyó en su estilo juvenil, además de Holbein y Durero, cuyos grabados copiaba desde temprana edad.
En 1598, con 21 años, Rubens finaliza su periodo de aprendizaje y supera el correspondiente examen de maestro ante la Guilda de San Lucas de Amberes, corporación en la que se integraría como pintor independiente.
Si bien la estancia en el taller de Otto van Veen no fue muy fructífera para el joven pintor, Van Veen inculcó a su discípulo la necesidad de acudir a Italia par realizar un segundo aprendizaje. Peter Paul emprendió ese viaje el 9 de mayo de 1600 con el objetivo de ampliar su formación artística, estudiando las obras del Renacimiento y la escultura clásica. Viajó en compañía de un joven pintor llamado Deodato del Monte y su primera parada fue Venecia, donde conoció a un noble mantuano que le recomendó para trabajar en la corte del duque de Mantua, Vincenzo Gonzaga, curioso personaje sincero protector del arte y de los artistas para cuya familia ya había trabajado Tiziano, Mantegna o Giulio Romano. En la corte de Mantua permanecerá durante casi nueve años, sirviendo al duque tanto en cuestiones artísticas como diplomáticas.
En el verano de 1601 Rubens está en Roma, donde estaba trabajando su hermano Philip como bibliotecario. La pintura de Caravaggio llama su atención y se interesa especialmente por la Capilla Sixtina pintada por Miguel Angel y las Stanzias de Rafael. En la Ciudad Eterna tiene la primer oportunidad pública de demostrar sus dotes como pintor, ya que se le encarga la decoración de una capilla de la iglesia de Santa Croce in Gerusalemme de Roma, iglesia de la que había sido cardenal titular el archiduque Alberto de Austria, en estos momentos gobernador de los Países Bajos. El éxito obtenido por Rubens con estas pinturas será grande ya que aunque flamenco se le considera italiano por estilo.
En 1602 está de nuevo trabajando en Mantua donde recibe una importante misión al año siguiente. Tiene que realizar un viaje a España para entregar al rey Felipe III y su valido, el duque de Lerma, varios presentes, entre ellos un buen número de copias de los grandes artistas del Renacimiento, Tiziano y Rafael entre otros. El duque de Mantua deseaba con estos presentes conseguir el cargo de almirante de la flota española.
Al llegar a Valladolid, Peter Paul realizará el impresionante retrato ecuestre del duque de Lerma, con el que conseguirá gran fama entre los cortesanos españoles, especialmente el marqués de Siete Iglesias, don Rodrigo Calderón, la mano derecha de Lerma. Los éxitos obtenidos permitieron a Rubens recibir ofertas para mantenerse en la corte española pero retornaría al servicio de Vincenzo Gonzaga, posiblemente porque el ambiente artístico español de ese momento no era de su agrado, al tiempo que deseaba continuar con su aprendizaje.
Tras un nuevo periodo en Mantua, vuelve a finales de 1605 a Roma donde hace un importante encargo para la iglesia de San Felipe Neri. En estas fechas realizará varios viajes a Génova donde ejecutará un buen número de retratos de la nobleza del lugar, insuflando la frescura y la vitalidad necesaria como para renovar el concepto de retrato aristocrático.
Será en 1604 cuando el duque de Mantua realice a Rubens el primer encargo de importancia, la decoración de la iglesia de la Trinidad de Mantua donde pone de manifiesto su admiración por la escuela veneciana integrada por Tiziano, Tintoretto, Veronés o Correggio.
Las obras clave de esta estancia italiana serán las pinturas realizadas para el altar mayor de la Chiesa Nuova, la iglesia romana de Santa Maria in Vallicella, encargadas por los Oratorianos a finales de 1606.
En octubre de 1608 Rubens regresa de manera urgente a Flandes. La razón será el delicado estado de salud de su madre, doña María Pypelinx, llegando a Amberes cuando la madre ya había fallecido. Si bien Peter Paul se había comprometido a regresar a Mantua, la oferta realizada por los archiduques Alberto e Isabel Clara Eugenia, gobernadores de los Países Bajos, no puede ser rechazada. Se le ofrece el cargo de "pintor de la casa de sus Altezas Serenísimas", permitiéndole instalarse en Amberes y fijando un sueldo anual de 500 ducados, cobrando aparte las obras pintadas para los gobernadores, al tiempo que se le eximía de impuestos y se le condonaban las deudas establecidas con la Guilda.
Al año siguiente de establecerse en Amberes, el 3 de octubre de 1609, Rubens contraía matrimonio con Isabella Brandt, la hija de un alto funcionario municipal llamado Jan Brandt. La novia era catorce años más joven que el pintor pero esto no fue inconveniente para que establecieran una relación perfecta, naciendo de este matrimonio tres hijos: Clara Serena, Albert y Nicolas.
Pronto llegarán los primeros encargos importantes entre los que destacan la Adoración de los Magos que hoy conserva el Museo del Prado y dos grandes trípticos para las iglesias de Amberes: La erección y el Descendimiento de la Cruz, obras con las que cosechará un sonoro éxito, poniendo de manifiesto su admiración y dependencia de la escuela italiana, desde los Carracci hasta Caravaggio, pasando por Tiziano, Tintoretto o Miguel Angel.
Al poco de instalarse en Amberes se construyó una casa con un gran jardín donde edificaría un espacioso estudio, una amplia biblioteca y una sala para albergar sus colecciones. La casa respondía a las características de la arquitectura y la decoración italianas, estando diseñada por él mismo. En las inscripciones que decoraban el arco del jardín se podía leer: "Dejemos a los dioses el cuidado de procurarnos sus dones y de concedernos lo que más nos conviene, pues ellos quieren a los hombres más de los que más de lo que los hombres se quieren a sí mismos"; "Pidamos la salud del cuerpo y la del espíritu. Un alma fuerte que no tema a la muerte, inaccesible a la cólera y a los deseos vanos". En ambas inscripciones se pone de manifiesto su concepción neoestoica de la vida, en sintonía con buena parte de los humanistas flamencos del momento con los que estableció una estrecha relación: Justo Lipsio, Ludovicus Nonnius o Gaspar Gevaerts.
Ya en estas fechas Rubens llevaba un ritmo de vida tremendamente metódico. Se levantaba a las cuatro de la mañana, oía misa y se ponía a trabajar durante unas doce horas, al tiempo que un lector le leía en voz alta las obras de Plutarco, Tito Livio o Séneca. Hacía una comida frugal para que no interfiriera en el trabajo y una vez acabado éste, realizaba un paseo a caballo por los alrededores de Amberes. Regresaba a casa para cenar en compañía de los amigos, disfrutando de las conversaciones.
Las obras pintadas por Rubens en la década de 1610 todavía presentan una significativa dependencia de la tradición flamenca, aunque las novedades aprendidas en Italia empezarán a tomar fuerza con el paso del tiempo, como podemos observar en el ciclo pintado para los Jesuitas de Amberes (1617-1621) compuesto por dos grandes lienzos de altar y 39 pinturas para las bóvedas de las galerías y las naves laterales, escenas en las que se aprecia claramente su dependencia de las decoraciones de los palacios venecianos pintados por Tiziano, Veronés o Tintoretto. Las 39 pinturas fueron realizadas por el taller, en el que Van Dyck era el principal ayudante. Y es que buena parte de los trabajos realizados por Rubens serían ejecutados por su amplio y fructífero taller ya que, como él mismo dice en 1618 a Carleton, "me encuentro tan sobrecargado de encargos para edificios públicos y colecciones particulares que me resultará imposible aceptar otros nuevos antes de que transcurran varios años". Rubens realizaba los bocetos y sus ayudantes -entre los que se contaban los mejores artistas del momento como Van Dyck, Lucas Vosterman, Paulus Pontius, Jacob Jordaens o Christoffel Jeghers- ejecutaban los trabajos siguiendo las líneas principales marcadas por el maestro, sin perder éste nunca el control sobre el resultado final del producto, ya que siempre retocaba las obras de los ayudantes antes de darlas por finalizadas.
También resultará habitual su colaboración con otros artistas, entablando excelentes relaciones con sus colegas. Jan Brueghel de Velours, Paul de Vos, Lucas van Uden o Frans Snyders son algunos de los nombres que habitualmente trabajaban en igualdad de condiciones con Rubens, compartiendo la firma en los trabajos definitivos.
La fama alcanzada por la pintura de Rubens rebasó las fronteras de los Países Bajos y le llegaron encargos de diferentes lugares de Europa. Estos encargos iban acompañados de distinciones y honores especiales, como los que recibió del Príncipe de Baviera o del rey Christian de Dinamarca. El primer trabajo importante para una corte extranjera llegará de París, concretamente de la reina madre doña María de Medicis. Se trata de dos ciclos de pinturas destinados a decorar el Palacio del Luxemburgo en París, uno de ellos dedicados a exaltar la memoria del difunto rey Enrique IV -tras muchas demoras no se llegó a realizar, quedando sólo bocetos y esbozos- y el otro ciclo dedicado a glorificar el reinado de María de Medicis, ciclo que se concluiría en el plazo fijado. El contrato se firmó en los primeros meses de 1622 y los veinticuatro cuadros fueron entregados con motivo de la boda por poderes entre Carlos I de Inglaterra y la princesa Enriqueta María de Borbón, en 1625. Rubens asistió a esta boda y allí conoció a un importante e influyente personaje, el duque de Buckingham, pieza fundamental en el próximo viaje que el pintor realice a tierras británicas.
Antes de realizar este viaje a París, Rubens había intentado, entre 1623 y 1625, con la ayuda de un pariente residente en Holanda, negociar un tratado de paz entre Flandes y Holanda, negociación que se dio al traste ante la negativa holandesa a alcanzar la paz. Este fracaso llevó a una intensificación de las actividades militares en la zona, tomando Ambrosio de Spinola la plaza fuerte de Breda en 1625, episodio que será inmortalizado por Velázquez en Las Lanzas.
Otro de los importantes ciclos realizados por Rubens en 1625 es el diseño de los tapices del Triunfo de la Eucaristía por encargo de la archiduquesa Isabel Clara Eugenia, gobernadora de los Países Bajos y una de las principales clientes del maestro flamenco. La serie estaba dedicada al convento de las Descalzas Reales de Madrid, donde hoy se pueden ver los originales.
En 1626, al poco de regresar de París, Rubens y su familia abandonan Amberes ya que la ciudad sufre una epidemia de peste. Se retiran a Laeken donde poseen una casa de campo, pero Isabella fallece, dejando al pintor viudo y con dos hijos. La pérdida de la esposa le produjo un gran dolor y, posiblemente para olvidar, no dudó en participar en las misiones diplomáticas que le llevarían a España e Inglaterra con el objetivo de que ambos países alcanzaran la paz y se pusiera fin al conflicto que desangraba la economía y las vidas de un buen número de hombres y mujeres de los Países Bajos. Bien es cierto que las conversaciones para alcanzar la paz se habían llevado de manera secreta entre Rubens y Gerbier, un pintor flamenco de la confianza del duque de Buckingham, desde hacía un tiempo pero la oposición del conde-duque de Olivares a poner fin a las hostilidades acabó con estas iniciales conversaciones en papel mojado.
Pero a principios del año 1628 don Ambrosio de Spinola convencía a Felipe IV para que se retomaran las conversaciones, aunque el monarca no confiara en un principio en el pintor para tan alta empresa. La llegada de Rubens a Madrid en el mes de agosto provocaría un cambio en la actitud del rey, nombrando a Rubens Secretario del Consejo de Flandes y confiándole las negociaciones con Inglaterra. La estancia del maestro flamenco en la corte española le permitió reencontrarse con la obra de Tiziano y copiar todos los cuadros que poseía la casa real hispánica, según nos narra Pacheco. Este reencuentro con el arte del veneciano permitirá que se produzca un cambio decisivo en la pintura de Rubens, abandonando las formas escultóricas de las obras anteriores para interesarse por un mundo en el que la luz y el color ocupan ahora un papel determinante.
Antes de marcharse a Londres, en abril de 1629, también tuvo oportunidad de realizar algunos trabajos, como los retratos ecuestres de Felipe IV y Felipe II o la Inmaculada Concepción para el marqués de Leganés que hoy conserva el Museo del Prado. Durante esta estancia madrileña, Rubens coincidió con el joven Velázquez y fue uno de los impulsores de que el sevillano realizara su inmediato viaje a Italia para ampliar sus conocimientos artísticos.
En Londres permaneció un periodo de diez meses pero apenas tuvo tiempo para trabajar, a pesar de que Carlos I era un gran amante de la pintura. Recibió todo tipo de honores, entre los que se incluye un doctorado por la universidad de Cambridge, visitó la colecciones de arte y estrechó contactos con anticuarios y humanistas. Cansado de pasar tanto tiempo fuera de casa - "más que ninguna otra cosa en el mundo desearía volver a mi casa y quedarme allí para el resto de mi vida" escribió a su amigo Gevaerts- y con sus deberes diplomáticos casi resueltos -el tratado se firmaría ese mismo año de 1630- embarcó en Dover el 23 de marzo, poniendo fin a su etapa de grandes viajes, habiendo cumplido sus objetivos, tanto personales -fue nombrado caballero por los reyes de España e Inglaterra- como diplomáticos.
Un vez en Amberes solicita a la archiduquesa Isabel "como única recompensa a todos mis servicios, que me eximiera de nuevas misiones y me dejara servirla desde mi propia casa. De cuantos favores me ha concedido éste ha sido el que más trabajo me costó obtener". Conseguido esto, su objetivo inmediato será encontrar esposa: "una mujer joven de una familia honrada pero burguesa, pues nadie puede intentar convencerme de que haga una boda cortesana. Me asusta el orgullo, un vicio inherente a la nobleza y en especial en aquel sexo, y por ello quiero elegir a alguien que no se avergüence de verme coger los pinceles. Y a decir verdad, me resultaría difícil cambiar el tesoro de mi libertad por los abrazos de una mujer vieja". La elegida será Hélène Fourment, de dieciséis años, hija de un próspero comerciante de sedas y tapices con el que Rubens tenía una estrecha amistad.
Este matrimonio con la joven Hélène supondrá una especie de tónico para el maduro pintor, insuflándole ganas de vivir. Del matrimonio nacerán cinco hijos: Clara Johanna, Frans, Isabella Hélène, Peter Paul y Constancia Albertina, esta última nacida póstumamente.
Hélène se convertirá desde ese momento en la principal modelo para el pintor, tanto para las santas como para las Venus. La felicidad conyugal que vive el artista se expresa en cuadros como el Jardín del amor del Museo del Prado o los numerosos retratos protagonizados por su esposa, algunos de ellos acompañada de sus hijos.
Uno de los últimos encargos realizados por la archiduquesa Isabel Clara Eugenia será el Tríptico de San Ildefonso para la iglesia de Santiago de Coudenberg de Bruselas. La gobernadora falleció en diciembre de 1633, siendo sustituida en el cargo por el cardenal-infante don Fernando de Austria, hermano menor de Felipe IV. El Concejo de la ciudad de Amberes invitó al nuevo gobernador a que hiciera una entrada triunfal en la villa, siendo Rubens el encargado de organizar los preparativos. En los trabajos de la "Pompa Introitus Ferdinandi" participaron todos los artistas anturpienses -excepto Crayer y Van Dyck- engalanándose la ciudad con cinco arcos triunfales y cuatro tablados que fueron admirados por don Fernando el 17 de abril de 1635, en un recorrido por las calles que duró unas dos horas. Rubens entrará al servicio del nuevo gobernador y le hará un espectacular retrato ecuestre que hoy conserva el Museo del Prado.
Sus últimos trabajos para las monarquías europeas estarán relacionados con la Península Ibérica y las Islas Británicas e Inglaterra. Para el rey Carlos I de Inglaterra pintó la decoración del techo de la Banqueting House en el Palacio de Whitehall de Londres, sala que estaría dedicada a exaltar el reinado del difunto Jacobo I. Para Felipe IV de España realiza una de sus decoraciones más importantes: la serie para la Torre de la Parada, pabellón de caza situado en el monte de El Pardo, las cercanías de Madrid. Se le encargaron unos 120 lienzos, de los que 63 tenían como temática la mitología mientras que los demás eran asuntos de cacería, que fueron derivados por Rubens a sus "especialistas": Paul de Vos y Peter Snayers. Los mayoría de los lienzos de la Torre de la Parada se perdieron en 1710, debido al saqueo del pabellón por parte de las tropas del archiduque Carlos durante la Guerra de Sucesión. De la decoración original sólo se conservan unos cuarenta cuadros, de los que 14 son de asunto mitológico, inspirados éstos en la "Metamorfosis" de Ovidio. Rubens se limitó a pintar los bocetos -los realizó aproximadamente en dos meses- que fueron pasados a lienzo por sus ayudantes Erasmus Quellinus, Theodor van Thulden, Jan Cossiers, Cornelis de Vos y Jacob Jordaens, retocando con sus propias manos estos trabajos antes de enviarlos a Madrid. Los ataques de gota eran cada vez más frecuentes en estos años, por lo que se vería obligado a delegar buena parte del trabajo en el taller en estos últimos tiempos.
Hastiado del mundo de la corte y deseando "llevar una vida tranquila junto a mi mujer y mis hijos y no desear otra cosa en el mundo más que vivir en paz" Rubens compra el castillo de Het Steen, en las cercanías de Amberes, y pasa allí cada vez más tiempo, pintando paisajes para su propio goce y disfrute, delegando el trabajo y la organización del taller a Lucas Fayd´herbe. En una carta escrita a su buen amigo Peiresc dice "ahora hace ya tres años que, por la gracia divina, he conseguido recuperar la paz de espíritu tras renunciar a cualquier ocupación distinta a mi amada profesión (...) Me veía perdido en aquel laberinto, acosado día y noche por una sucesión sin fin de preocupaciones urgentes, lejos de casa durante largos meses y obligado a permanecer continuamente en la Corte".
Curiosamente, esta última etapa de felicidad y tranquilidad será en la que pinte sus obras religiosas más violentas y crueles, como podemos observar en el Martirio de San Livinio de los Musées Royaux des Beaux Arts de Bruselas.
El último trabajo realizado por Rubens sería el lienzo de Andrómeda y Perseo que conserva el Museo del Prado, obra que dejó sin terminar ya que le sorprendió la muerte mientras trabajaba en él. Rubens fallecía en su casa de Amberes el 30 de mayo de 1640, a punto de cumplir los 63 años. El Barroco había perdido al pintor que mejor interpretaría sus premisas, resultando su influencia avasalladora, tanto por la amplia cantidad de artistas que acudieron a su taller como por los grabados que se realizaron de su obra, llegando a todas las cortes europeas y convirtiéndose en pieza fundamental para el aprendizaje de los jóvenes artistas. 
Director de la colección: Luis Sanguino Arias


1 comentario:

Sergio Parada Siles dijo...

Extraordinario repaso de uno de los grandes artistas de la historia