miércoles, 22 de abril de 2009

LA CORONA DE HIERRO


Lombardía


La corona de hierro del Reino de Lombardía esta guardada en la Catedral de Monza. Los objetos de coronación están guardados en la Schatzkammer en Viena (Austria).
Es una de las más antiguas y prestigiosas insignias reales de Europa, pero también una reliquia sin paralelo en el mundo. En efecto, tiene su nombre del aro de metal que contiene, y que según la tradición habría sido forjado a partir de un clavo utilizado para la crucifixión de Jesucristo. Este anillo, confeccionado en hierro forjado, mide 9,5 mm de espesor. La leyenda dice que el clavo en cuestión habría sido dado al emperador Constantino por su madre, Santa Helena, que durante su peregrinaje en Palestina y Tierra Santa, había descubierto la verdadera cruz en la cual Cristo fue martirizado. La manera como los reyes lombardos obtuvieron la propiedad de esta pieza permanece obscura. El círculo está ricamente decorado con seis rectángulos de oro y esmaltes unidos por bisagras, ornamentadas con piedras preciosas y brillantes en forma de cruz y de flores.


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http://es.wikipedia.org/wiki/Corona_F%C3%A9rrea

La corona es una liga de plata y oro al 80 % apróximadamente, y está compuesta por seis placas ligadas entre ellas por visagras verticales; tiene un diámetro de 15 cm y una altura de 5'5 cm; está adornada por veitiseis rosas de oro, veintidós gemas de varios colores y veinticuatro joyas de otros tipos. La lámina circular que tradicionalmente se identifica con el Sagrado Clavo recorre la cara interna de las seis placas. La corona es demasiado pequeña para ceñirse a la cabeza de un hombre: se piensa que en origen la corona quizás estuvo compuesta por ocho placas en lugar de seis.

Según la reconstrucción de Valeriana Maspero, en origen las placas de oro tenían solo una gema central, como se ve en algunsa monedas que representan a Constantino con su yelmo en la cabeza. Dos coronas encontradas en el siglo XVIII en Kazan (Rusia), son completamente similares; probablemente la Corona Férrea fue obra de orfebres orientales.

Las láminas de color con las otras piedras fueron añadidas probablemente por Teodorico, el cual hizo colocar la diadema sobre otro yelmo, en sustitución del otro retenido por los bizantinos. Carlomagno hizo después sustituir alguna de las láminas que se habían estropeado. El examen de Carbono 14 a través de dos trozos de estuco han datado los mismos en torno al año 500 y los otros en torno al año 800. El aspecto de la corona posterior a la restauración encargada por Carlomagno se encuentra testimoniada por los documentos de la coronación de Federico I Barbarroja; ésta no fue nunca más colocada sobre un yelmo. Ésta tenía las dimensiones adecuadas para ser llevada sobre la cabeza.

La dos placas que faltan fueron probablemente robadas mientras la corona se encontraba en poder de los Humillados, que la conservaron en el convento de Santa Ágata (en la actual Piazza Carrobiolo de Monza). Los documentos sucesivos a 1300 de hecho la describen como pequeña. En 1345 fue encargada para una segunda restauración por parte del orfebre Antellotto Bracciforte, el cual le dio su aspecto actual.